Amigo.

2/10/16

No sé si es algo necesario pero sé que necesito dejar esto aquí como recordatorio personal. Esta noche ha marcado huella fuerte en mi. Tengo muchos compañeros pero no amigos reales. Este es un pensamiento recurrente desde hace años.

He pasado por esta misma situación cantidad de veces.” 

Las personas a las que tú intentas darle un valor, o a las que intentas ayudar, no ven nada. Son miopes, no saben realmente cuando te hieren, tal vez, piensan que siempre estarás allí o en el más común de los casos… obviaran la situación.” 

Si… me pasó. Muchos años después llegaron a saber lo que “realmente” padecí y eso es algo que no entenderé por más que me empeñe. Trabajaré para salir de aquí, he tocado fondo, escrito queda.

8/3/2017

Este es un pensamiento que me ronda con bastante frecuencia en la mente, es un tema delicado de tratar, una palabra que a muchos les hace ruido (me incluyo). Seguro ya adivinas a lo que me refiero. Todas las frases que están escritas allí, son pensamientos míos de hace un tiempo, influenciado y sumergido totalmente en el dolor; desahogo puro y duro.

Hace ya bastante tiempo que tenía retrasado este post y confieso que su objetivo fue cambiando al transcurrir el tiempo y llegar hasta ahora. En aquel momento la balanza estuvo inclinada hacía el lado más oscuro de este asunto. Como es obvio no creía haber experimentado en algún momento el lado más brillante. Pero realmente si lo he experimentado, y como es obvio… en su momento tampoco pensé, o mejor dicho, recordé el lado más oscuro.

Hace muchos años tuve un grupo de amigos, como el que tiene todo el mundo o eso creo yo. Crecí y me críe con ellos, desde el preescolar, pasando por el colegio y hasta el final del bachillerato… aunque no siempre estuvimos juntos, hay un tramo largo que contar para llegar hasta ese punto.

Muchas veces la relaciones en el grupo estuvieron bien marcadas, cada uno tenía una persona a la que era más afín, y como muchos saben, ese no era mi caso. Siempre recordaré mi incesante búsqueda de pertenecer a algún lado y de tener a ese amigo en particular. Cuando creía que al fin conseguía algo, las lealtades cambiaban, se sentía la hipocresía en el aire, aunque siendo muy niño, uno no lo conocía de esa manera, pero se sentía.  Y tú siendo todo un bully, por allí rondabas.

Poco a poco eso fue cambiando… llegando por fin al final de la primaria-principios de bachillerato, las lealtades volvieron a cambiar y poco a poco fui forjando una amistad que fue distinta a las demás, y si que lo era; cambié en demasía; realmente admiraba al que en aquel entonces llamaba mi mejor amigo, hasta mi caligrafía cambió. (Sigo escribiendo así desde entonces). Fue una amistad muy profunda, distinta a las de las personas del grupo, así al menos la recuerdo yo… muchos recuerdos geniales quedarán enmarcados de esa época.

Más adelante en mis años de bachillerato, todo cambiaría.

Me gustaría llamarlo “tonterías de adolescentes” pero no, no le hace justicia a lo que realmente fue.

Crueldad. Ese nombre le calza a la perfección.

Este amigo mío empezó a dejarme a un lado y como era de esperarse, los demás también lo hicieron. Todos éramos una cadena y al cortarse, yo quedé pues relegado a otro plano y como era de esperarse, todo empeoró. Creo que esa fue de las primeras veces que experimente esa sensación con la que escribí las primeras palabras de este post.

Fueron días muy malos para mi, me habían dejado solo.

Me costó mucho superar esa “perdida” que tuve, y al igual que en mis relaciones amorosas, me costaba mucho desapegarme de los recuerdos (que fueron muchos) junto a ellos. Me costaba creer que ellos si los olvidaron con facilidad… y pasé trabajo, mucho trabajo… tuve que salir de mi zona de confort; trabajar con “la hierba mala” de mi salón. Gracias a eso aprendí a forjar de mejor manera mi carácter y personalidad, a superar mi timidez y ser el tipo simpático que agradaba a todos, y en pocas palabras, me volví una especie de nómada entre los distintos grupos de mi salón.

Esa fue, quizá la primera vez en que entró en contexto esta frase:

“La vida no te quita cosas, te libera de cosas, te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. “

Claro que a esta conclusión llegué muchos años después de estos sucesos… yo los odiaba intensamente, de verdad, los odiaba por lo que me hicieron pasar, y ellos lo saben. Pero hoy, gracias a ese egoísmo, tuve una ganancia mucho mayor y creo que eso puedo agradecerlo, me ayudó a evolucionar como persona, gané mucho más de lo que perdí.

Y aquí, en este punto, es donde comencé a experimentar lo bueno de todo este asunto.

Aquí es donde apareció el que hoy en día puedo considerar un amigo, un verdadero amigo. Este personaje fue el que me impulsó en todo sentido, el que hizo que en gran parte sea como soy hoy por hoy, salí de mi zona de confort y pronto adopté en mi ser lo que siempre tuve al alcance de mi mano, me atrevía a hacer cosas que no hacía antes y eso, no tiene precio.

Siempre, siempre te agradeceré por todo, aunque no te lo haya dicho.

Eres un persona muy importante para mi, siempre te he visto como el hermano que nunca tuve, el que me regaló la vida. Creo que de verdad no sabes lo importante que fue el hecho de que llegaras a mi vida y como la influenciaste.

 

El día que escribí los pensamientos que están al principio, tu me acompañaste y aconsejaste, estuviste allí, como en aquellos años.

El solo hecho de recordarte siempre es sinónimo de felicidad, y no solo yo pienso eso.

Gracias por extenderme la mano cuando nadie más lo hizo y enseñarme a no rendirme, a ser espontáneo y más feliz.

Por todo eso y  muchas cosas más es que hoy me encuentro triste, pero trato de disimularlo…

Cuando me dijiste que te ibas del país me sentí terrible y no sé si lo notabas pero me había derrumbado.

Me hubiera gustado que estuvieras el día de mi graduación.

Podría llenar de más cosas este post… pero sé que nada va  a cambiar.

Sé que todo esto es para un futuro mejor y gracias a ello también me he decidido a perseguir mis objetivos, a salir  de mi zona de confort, a buscar lo que siempre ha estado al alcance de mi mano… una vida mejor para mi y los míos, y hacerlo lo mejor posible.

Pondré en práctica todo lo que sin querer me has enseñado.

Te tengo una gran admiración. Y por eso hoy escribo estas palabras; no me queda más que desearte mucho éxito en tu nueva travesía y un feliz viaje.

Te amo mucho amigo mío, hasta pronto.

Jorge.

P.D.: De verdad intenté ampliarme mucho más pero el llanto no me dejó, sé que me entenderás, con este tipo de cosas soy muy llorón.

 

 

Anuncios

El vigilante de la urbanización Miranda

La Cantárida

Por alguna razón de paranoia, casi nunca daba mi identidad real en las casetas de vigilancia. El hecho de que un desconocido anotara, en una lista arrugada, mi nombre, mi cédula y mi placa, me generaba una incomodidad fácilmente comprensible para quien haya visto en las noticias (o experimentado personalmente) la cantidad de secuestros (o falsos secuestros) originados gracias a la complicidad de los encargados de seguridad del lugar en el que se desarrolló el crimen.

Como la inventiva nunca ha sido mi fuerte, utilizaba el mismo alias como respuesta a la siempre incómoda pregunta de: “¿me puede dar su nombre, por favor?”. “John Galt”, exclamaba yo, siempre engolando la voz como un gesto residual del respeto que me generaban esas dos palabras. John Galt es uno de los personajes principales de “La rebelión de Atlas”, encantadora y “maligna” novela de Ayn Rand, cuyos textos y filosofía siempre han despertado…

Ver la entrada original 347 palabras más

Vinotinto mundialista, ¡objetivo cumplido!

Interesante análisis.

Fútbol, con Ignacio Benedetti

Rafael Dudamel consiguió con esta selección un hito en la historia futbolística de Venezuela: cumplir exitosamente con sus ciclos en las selecciones nacionales sub-17 y sub-20. La historia dirá que su paso por las categorías juveniles criollas fue un acierto pocas veces visto en un país en el que los procesos no son apoyados, respetados ni comprendidos. Con sus más y sus menos, el ex arquero derrumbó mitos. Su llegada a la conducción de la sub-20 es una historia que algún día contaré.

Esta selección pudo haber tenido un final más plácido, pero, tal cual se divisó en la primera fase, es desde el suspenso que se puede entender el paso criollo por este torneo. Puede que sea una característica propia de nuestra sociedad -vaya si hace falta un sociólogo para que aclare esto- pero son pocos, muy pocos, los éxitos colectivos en nuestra historia que hayan sido contundentes…

Ver la entrada original 777 palabras más

Reflexión precoz.

Este año me hizo creer que sería distinto al 2016, y la verdad no me quejo tanto de este que pasó (si me hago el de la vista gorda). Pero ya no puedo hacerlo más; sonará exagerado pero ya he recibido par de golpes que me han dejado reflexionando seriamente una serie de asuntos.

No sé si admitir mi frustración, o mi tristeza.

Estoy dividido.

Una parte de mi quiere irse y la otra no pierde la esperanza.

Hay que ser realistas.

Todavía pienso en las muertes de mis amigos, es algo que no me saco de la cabeza y creo que esa hoy es mi mayor motivación para salir de este infierno, para así, en sus nombres lograr mis objetivos y honrar su memoria.

Eres libre.

Hoy es un día que me va a costar olvidar, un día gris. Me cuesta mucho despejar la mente o distraerme (a pesar de que yo suelo distraerme con facilidad).

No encuentro palabras para describir mi pesar justo ahora, siento tristeza de la más pura y dura. El 2017 comenzó rudo… me han arrebatado a otro amigo muy cercano.

Lamento demasiado no haber hecho las paces del todo contigo; enterarme hoy de tu partida me golpeó fuerte. No he hecho más que pensar en lo buenos que fueron nuestros momentos juntos desde muy chicos. Aprovecharé este dolor que siento para transformarlo en fortaleza y así lograr muchas cosas en tu nombre, para así honrar tu memoria y nuestra amistad. Mientras tanto, recordaré tu buen humor y la forma en la que afrontabas todo.

Eres libre hermano, te extrañaré mucho. Hasta pronto.

Adiós 2016

Siempre he querido tomar como costumbre hacer una síntesis del año, donde hable un poco de cómo estuvo, o cómo me sentí. Pero por diversos motivos (flojera…) nunca lo termino haciendo. Esta vez si será distinto.

Por varios días estuve reflexionando y maquinando como podría yo catalogar este año, sinceramente, y etiquetarlo de bueno o malo… bueno, no se me da eso de parcializarme (descubrí este año que esto es así, a pesar de que siempre ha sido así) no sé si esto se entienda.

En fin, hay que ser sincero, este año fue complicado… bastante difícil. Tomando en cuenta la situación país que a todos aquí en Venezuela agobia, no hubo nadie que no hablara de las condenadas colas y de qué fue lo que vendieron en los supermercados.

Ya hablar de eso es irme por la tangente, obviar lo que realmente vine a decir; así que lo dejaré de lado.

Sacando todo lo “malo” debo mencionar que también fue un año de pérdidas, a un amigo le fue arrebatada la vida no hace mucho y al pensar en ello todavía decaigo un poco… otros se fueron del país y me alegro por ellos; más aún por el hecho de saber que les está yendo de maravilla allá donde están, y eso me reconforta. La partida de este mundo de artistas como Carrie Fisher, Alan Rickman y David Bowie (por mencionar algunos)

A nivel sentimental también hubo perdida pero creo que de eso ya he hablado bastante en mis posts anteriores, lo que me lleva al siguiente punto; la superación.

He dejado muchas cosas atrás, odio, temor e inseguridad. Mi problema con la ansiedad poco a poco ha ido desapareciendo. He tenido más control sobre ello. Me he arriesgado mucho más de lo normal, y he salido satisfactoriamente bien algunas veces y otras no tanto. Pude desahogarme con mi antiguo grupo de amigos, limé perezas, dije cosas que siempre quise decir, hacerles saber como me hicieron sentir por muchos años. Aunque sé que les puede haber importado un pepino… liberarme de ese peso era necesario. Quise escribir un post sobre este tema pero nunca llegué a plasmar mis apuntes.

Superé mi miedo a los escenarios, ya me siento uno con el público y ahora es hasta una necesidad estar allí haciendo lo que me gusta, nada mejor que eso. (Dream Theater y Megadeth, Satriani y Metallica lanzaron álbum este año).

He hecho las pases con mi pasado, poco a poco he ido solventando ciertos asuntos con algunas personas, aunque aún me falta alguien por ahí… (Me he sentido arrepentido de muchas cosas, de verdad, y por otro lado ver que ya tu vida lleva un rumbo mucho mejor, me hace sentir muy feliz, porque tú lo mereces; y que ya alguien te dé lo que yo no supe darte me reconforta.) Ya no hay espacio para el odio en mi.

Y por último pero no menos importante, el aprendizaje.

Si, 2016 fue un año vasto en este aspecto pero ¿cuando no?, a nivel profesional, no creo que esté más satisfecho con los profesores que tuve, por mencionar nomás a Fidel Goa. Me hizo ver el arte de una forma distinta y a dejar de lado el ego, aunque esta es una lucha constante, de todos los días; y quisiera que impartiera muchas más materias. Espero poder llegar tan lejos como él. Como músico y compositor, he logrado soltarme mucho más, la versatilidad y la integridad se han vuelto uno conmigo, espero ver los frutos este año.

Al igual que la música y el arte en general me llenan de maneras que me cuesta explicar, el deporte también fue algo que adopté este año que pasó, a pesar de también llevar duros golpes en el proceso, logré hacer lo que me propuse a principios de 2016, volví a jugar fútbol como antes y baje mucho de peso.

El Madrid ganó la Champions, hubo Copa America Centenario (donde la Vinotinto no pudo hacerme más que feliz), hubo Eurocopa y para rematar los Juegos Olímpicos, donde los deportistas Venezolanos pudieron darnos un par de alegrías. A nivel de competiciones deportivas fue excelso. Tomás Rincón (nuestro Capitán de selección) logró lo que ningún futbolista Venezolano ha logrado… llegar a un club de talla mundial. (Porque no, Jeffrén Suárez no cuenta.)

Sé que hay muchas cosas que estoy obviando, estoy más que seguro. Pero creo que el 2016 ha sido un año de mucho aprendizaje y superación personal , ya que está muy difícil igualar al 2014 como peor año en la vida mía. Sólo me queda seguir trabajando para que este año sea mucho mejor.

Así será, ya que sé que nunca más caminaré solo.

¡Feliz Año Nuevo!

Nada más que decir.

Odio admitir que fui un tonto, que me tropecé con la misma piedra sabiendo cómo era todo realmente. Volví a encariñarme, todo marchaba a buen ritmo… pero por alguna razón la comunicación volvió a fallar.

El final se veía venir desde hace tiempo, al menos de la manera en la que yo lo imaginaba, y me sorprende la forma en la que estoy manejándolo.

Debe saber que lo que pienso respecto a usted sigue siendo lo mismo, mi opinión no ha cambiado en absoluto. Me fue grata aquella vez en que regresaste, justo en el preciso momento en el que ya había vuelto a divisar mi norte… la recuperación en aquel entonces fue complicada pero hoy es distinto. Me da mucha gracia recordar la timidez con la que volvíamos a encontrarnos, para luego alejarnos poco a poco… fingiendo un interés que no estaba allí, engañándome a mi mismo, traicionando lo que soy.

Volviendo un poco atrás, justo al día en el que apareciste; me sentí afortunado, nunca creí en eso de la mujer de ensueño; pero usted era lo que siempre imaginé, hecha a la medida, como yo quería.

Nunca se lo dije, pero esa es la verdad… mi verdad. Decirlo era darte más poder del que tenías e imaginarme haciéndolo de la manera más tonta y cursi me dan unas nauseas terribles. Muchas personas saben que eso era así.

He de admitir que me obsesioné con usted (en aquel entonces…) y me molesta admitirlo (también…). Ya en el instante en que volviste supe del problema y decidí tomar medidas al respecto, y por supuesto que funcionaron… esta vez creí que todo iba a marchar con naturalidad. Aparentemente así era… pero, ¿en qué estaba pensando? si las cosas suceden una vez, por supuesto que pueden pasar nuevamente. 

He aprendido una lección valiosa de esto.

No siempre lo que más deseamos, imaginamos o añoramos es lo que realmente necesitamos, lo esencial es invisible a los ojos.

Por más contradictorio que esto pueda parecer, es así. Siempre recuerdo a El Principito y su Rosa… creo que la analogía habla por sí sola.

Justo aquí y ahora hago pública y oficial mi renuncia a la lucha por Usted, siempre recordando que escribo estas lineas con la dicha de saber que usted no podrá leerlas.

Con mucho cariño de mi. 

Jorge.